El consumo de la felicidad

En una sociedad marcada por la centralidad de los indicadores económicos y por el crecimiento continuo, podríamos pensar que es este factor el que más efectos tiene en la felicidad de las personas. Sin embargo, se ha demostrado que el aumento de riqueza solo incrementa la satisfacción hasta un cierto umbral, pero una vez superado este, la felicidad no crece paralelamente. Por lo tanto, para satisfacer plenamente las necesidades humanas (subsistencia, identidad, participación, ocio, conocimiento…), es necesario construir alternativas de consumo cooperativas, basadas en la complejidad relacional pero sencillas en lo material.

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Publicado en: Ecologistas en Acción

Autora: Charo Morán

 

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